Según los datos preliminares del Ministerio de Salud de la Nación, la mortalidad infantil descendió de 8,5 a 8 fallecimientos por cada 1.000 nacidos vivos durante 2025. La mejora se registró en 15 provincias y representa una reducción de casi el 6% respecto del año anterior.

La caída de la mortalidad infantil constituye una señal positiva para la salud pública argentina y un indicador relevante del funcionamiento del sistema sanitario. En el marco de la gestión del Gobierno nacional, el resultado refuerza la importancia de la prevención, la atención maternoinfantil y la coordinación sanitaria entre Nación y provincias, aunque todavía persisten diferencias regionales y desafíos por resolver.

Argentina registró una reducción de la mortalidad infantil durante 2025, de acuerdo con los datos preliminares presentados por el Ministerio de Salud de la Nación durante una nueva reunión del Consejo Federal de Salud (COFESA). El indicador pasó de 8,5 a 8 fallecimientos de menores de un año por cada 1.000 nacidos vivos, lo que representa una disminución de medio punto respecto de 2024.

El encuentro estuvo encabezado por el ministro de Salud, Mario Lugones, y contó con la participación de las autoridades sanitarias de las provincias. Allí se analizaron los principales indicadores de salud del país y se presentaron nuevas herramientas para fortalecer la prevención, mejorar la vigilancia epidemiológica y coordinar las respuestas ante emergencias sanitarias.

De acuerdo con la Dirección de Estadísticas e Información en Salud (DEIS), 15 de las 24 jurisdicciones del país lograron reducir su tasa de mortalidad infantil durante 2025, mientras que ocho registraron aumentos y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires mantuvo sus valores.

La disminución nacional representa una mejora cercana al 6% interanual y devuelve el indicador al nivel registrado en 2023, cuando la tasa también había sido de 8 fallecimientos por cada 1.000 nacidos vivos.

Una mejora en uno de los indicadores más importantes de la salud pública

La mortalidad infantil es uno de los principales indicadores utilizados para evaluar las condiciones sanitarias y sociales de una población. Su evolución permite observar aspectos relacionados con la atención durante el embarazo, los controles prenatales, el acceso a servicios médicos, la atención neonatal y las condiciones generales de vida.

Por ese motivo, la reducción registrada durante 2025 constituye un dato positivo para el sistema sanitario argentino, aunque todavía será necesario analizar las estadísticas definitivas para determinar qué factores contribuyeron a la mejora.

Las cifras de 2024 habían registrado 3.513 fallecimientos de menores de un año sobre un total de 413.135 nacidos vivos. En aquel período, la tasa nacional se había ubicado en 8,5 por cada 1.000, con importantes diferencias entre las provincias.

Corrientes, por ejemplo, había registrado una tasa de 14 fallecimientos por cada 1.000 nacidos vivos, mientras que la Ciudad de Buenos Aires presentó un indicador de 4,9.

Estas diferencias reflejan que, más allá de la mejora del promedio nacional, todavía existen desigualdades territoriales que requieren políticas sanitarias específicas.

El Gobierno nacional impulsa nuevas herramientas de prevención y coordinación sanitaria

Durante la reunión del COFESA, el Ministerio de Salud también presentó una serie de iniciativas destinadas a fortalecer la capacidad de respuesta del sistema sanitario.

Entre ellas se encuentra la creación de la Unidad de Coordinación Federal de Emergencias Sanitarias, una herramienta que permitirá reunir información de distintas jurisdicciones y organizar intervenciones ante situaciones críticas, como inundaciones, brotes epidemiológicos y otros eventos que puedan afectar la salud de la población.

La iniciativa busca mejorar la coordinación entre el Estado nacional y las provincias, especialmente frente a fenómenos climáticos como El Niño, que pueden provocar lluvias intensas, inundaciones y un aumento de determinados riesgos sanitarios.

En paralelo, la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS-Malbrán) informó que incrementó un 50% su producción habitual de antivenenos, con 5.400 unidades adicionales destinadas a atender accidentes provocados por animales ponzoñosos.

De esa producción, 1.776 dosis ya fueron distribuidas a distintas jurisdicciones.

Otra de las medidas anunciadas fue la implementación del Tablero Nacional de Manejo Integrado de Vectores, que permitirá monitorear la presencia del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, e identificar zonas de riesgo para anticipar posibles brotes.

La natalidad siguió disminuyendo, pero a un ritmo menor

El informe presentado por las autoridades sanitarias también mostró que Argentina continúa registrando una caída en la cantidad de nacimientos.

Durante 2025 se contabilizaron 401.245 nacidos vivos, frente a los 413.135 registrados en 2024. Esto representa una disminución interanual cercana al 3%.

Aunque la tendencia descendente se mantiene, la caída fue más moderada que en períodos anteriores.

Los datos también mostraron una reducción de los embarazos adolescentes y un incremento de los nacimientos prematuros, dos indicadores que serán objeto de seguimiento por parte de las autoridades sanitarias.

La disminución de la natalidad plantea desafíos relacionados con la evolución demográfica del país, mientras que el aumento de los nacimientos prematuros refuerza la necesidad de sostener los controles médicos durante el embarazo y la atención especializada de los recién nacidos.

Un resultado positivo que plantea nuevos desafíos

El ministro Mario Lugones destacó la importancia de contar con estadísticas confiables para orientar las decisiones del sistema de salud y coordinar acciones con las distintas jurisdicciones.

«Contar con información confiable y de calidad es fundamental para conocer la situación sanitaria del país», sostuvo el funcionario al referirse a los datos presentados durante el encuentro.

La reducción de la mortalidad infantil aparece como uno de los resultados sanitarios positivos registrados durante 2025, en un contexto en el que el Gobierno nacional busca fortalecer la coordinación federal, la vigilancia epidemiológica y las herramientas de prevención.

Sin embargo, los datos todavía son preliminares y no permiten establecer por sí solos una relación causal entre las políticas implementadas y la disminución del indicador.

Con 15 jurisdicciones que lograron mejorar sus registros, el desafío será sostener la reducción de la mortalidad infantil, avanzar sobre las desigualdades regionales y garantizar una atención adecuada para las madres y los recién nacidos en todo el territorio nacional.

La evolución del indicador será clave para evaluar el funcionamiento del sistema de salud argentino y determinar si la mejora registrada durante 2025 logra consolidarse en los próximos años.

Con información de Infobae: https://www.infobae.com/salud/2026/11/04/bajo-la-mortalidad-infantil-en-argentina-que-revelan-los-datos-oficiales-sobre-la-natalidad/

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