La Sociedad Rural de Saladillo fue escenario de un encuentro donde productores agropecuarios de la región plantearon sus cuestionamientos sobre las tasas municipales que pagan sin recibir contraprestaciones equivalentes. El evento convocó a referentes locales y funcionarios para debatir una situación que genera creciente malestar en el sector.
El eje central de la discusión giró en torno a la infraestructura vial rural. Los productores denunciaron el mal estado de los caminos que utilizan para sus operaciones, apuntando que estas vías son financiadas parcialmente con las tasas municipales que aportan. Sin embargo, el nivel de inversión en mantenimiento y mejora no corresponde a lo que contribuyen.
Uno de los reclamos más fuertes durante la asamblea fue la demanda de transparencia sobre el destino de los fondos recaudados. Los productores sugirieron que existe una desconexión histórica entre lo que pagan y lo que reciben, con referencias a gestiones que se remontan décadas atrás donde los recursos aparentemente no fueron utilizados en beneficio de la actividad rural.
El encuentro permitió que agricultores y ganaderos de diferentes localidades de la región expresaran sus preocupaciones de forma coordinada. Esta unificación de voces busca presionar por cambios en la política tributaria municipal y, más importante aún, por una asignación presupuestaria que refleje las necesidades reales del sector productivo rural.
La situación en Saladillo ejemplifica una tensión común en territorios agrícolas: la dependencia del sector rural hacia infraestructura pública cuyo mantenimiento no siempre es prioridad para las administraciones locales, a pesar de que el campo aporta recursos vía tasas y contribuciones.
Imagen: Nataliya Vaitkevich / Pexels – Con informacion de Bichos del Campo





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