Una inquilina realizó un dramático descubrimiento en el departamento que alquilaba: encontró cámaras ocultas en el dormitorio. La mujer acusó formalmente al dueño de la propiedad de espiarla.

La mujer denunció al dueño del departamento por violación a la intimidad, tras descubrir varios dispositivos de cámaras ocultas instalados en el dormitorio. La inquilina alertó a la policía, que secuestró el material. La Justicia interviene para investigar el delito de espionaje. El caso genera alarma sobre la seguridad en los alquileres.

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