Impulsada por el escenario que abrió el Gobierno nacional, la cadena bovina alcanzará en 2025 más de US$ 20.300 millones en gastos e inversiones, según un informe de CREA y la Bolsa de Comercio de Rosario.
La ganadería bovina vuelve a consolidarse como uno de los pilares más dinámicos del aparato productivo argentino. Un reciente análisis elaborado por CREA y la Bolsa de Comercio de Rosario, con aportes técnicos de la Sociedad Rural Argentina, proyecta que el sector movilizará US$ 20.322 millones durante 2025. La cifra sintetiza el impacto de políticas que contribuyeron a mejorar el clima económico y favorecer la inversión en la actividad.
El estudio desglosa el movimiento económico a partir de un stock nacional de 51,6 millones de cabezas y cinco grandes rubros de gasto: directos, indirectos, comercialización, inversiones y reposición de hacienda. Solo en alimentación, personal y sanidad, los gastos directos ascienden a US$ 4.117 millones, mientras que el movimiento comercial suma otros US$ 755 millones.
Los gastos indirectos representan US$ 4.475 millones, reflejando el costo de sostener la estructura operativa de miles de establecimientos ganaderos en todo el país. Además, las inversiones en bienes durables alcanzan US$ 1.021 millones, destinadas a maquinaria, infraestructura y equipamiento esencial, un indicador de que el sector continúa apostando por mejorar su competitividad.
El rubro más significativo es la reposición de hacienda, que explica casi la mitad del gasto total proyectado. Este componente, clave para sostener el ciclo productivo, incluye la compra de terneros, terneras y vientres. Con niveles de inversión en alza y un entorno macroeconómico más propicio, la ganadería argentina se posiciona para seguir fortaleciendo su aporte al empleo, al interior productivo y a la generación de divisas.






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